Consigue tu propio estilo
Sin llegar a la superficialidad, está demostrado que el aspecto externo junto con la expresividad y la gestualización es una de las características que más dice de una persona. La imagen que proyectamos al exterior a través del estilo y la moda va a ser nuestra mejor o peor carta de presentación. Si esto no fuera así, sería impensable que cada vez más políticos y celebridades se ayudaran en todo momento por sus asesores de imagen, como ocurre hoy por hoy.
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Antes de escoger un atuendo es aconsejable dar con la combinación de colores y estilos que se adapten a tu edad y al contexto en el que sueles moverte. Los colores vivos pueden otorgar optimismo a tu imagen y también, a ti como persona, pero siempre siguiendo unos patrones de concordancia.
Sólo los colores oscuros favorecen la esbeltez y te harán parecer más delgada. Mostrarse como un esclavo de la moda y las tendencias pueden dañar seriamente la imagen. Antes debemos analizar las tendencias y valorar si esas prendas nos favorecen.
Hoy en día la oferta en nuevas tendencias suele ser muy amplia y variada; aprende a combinar y crear tu propio estilo. El mejor aliado cuando deseamos realizar unas compras es la ayuda de un amigo o amiga con estilo que pueda aconsejarte con las tallas, colores y el corte de las prendas.
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Mirándote en el espejo siempre hay algunas perspectivas que se nos escapan y la ayuda nos vendrá de perlas para escoger el modelo adecuado. Ten en cuenta una de las máximas de la moda, los complementos son mucho más importantes de lo que parecen, elige los adecuados y saca el mayor partido a tu ropa. Por otro lado cuando decimos salir a realizar unas compras la primera actividad que debemos hacer es conocer los puntos débiles de nuestro armario. En un fondo de armario femenino no debe faltar un pantalón negro acompañado de una elegante camisa blanca.
Dos prendas que combinan con casi todo y que pueden ser válidas para cualquier ocasión. Para los meses más fríos del año no debe faltar una buena colección de jerséis y una chaqueta de lana para las citas informales.
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Por el contrario, y para las ocasiones que requieran de una mayor elegancia optaremos por un traje de chaqueta grueso acompañado de blusas en distintos tonos. Y para completar el fondo de armario, para la primavera y el verano no deben faltar los vestidos ligeros de seda y algodón, blusas y camisas con colores alegres y estampados, rebecas, chaquetas y un traje de tela ligera.
En ocasiones puede resultar más útil conocer las prendas que no debemos combinar, que conocer las que sí son compatibles. De este modo, estaremos asegurándonos de no cometer graves errores con el vestuario.
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Para no meter nunca la pata, debemos conocer cinco reglas que podríamos catalogar como protocolarías en el mundo de la moda y que nunca se tienen que quebrantar.
1. En un mismo atuendo no deben mezclarse prendas de verano con otras de invierno.
2. Si usamos tejidos muy distintos a la vez, parecerá que está formado de restos.
3. Es muy importante no mezclar los estampados a rayas con los cuadros.
4. Es desaconsejable la combinación de prendas clásicas con otras a la vanguardia.
5. Los colores fuertes y chillones son incompatibles con los estampados.





